'Pinceladas
de un Trovador' un recorrido por la pintura de Luis Alberto Romero
y la poesía del cantautor Silvio Rodríguez.
La exposición
pictórica ha sido inaugurada en la jornada de hoy viernes
por la alcaldesa Mari Carmen Crespo y el propio autor.
La exposición
'Pinceladas de un Trovador' ha sido inaugurada este mediodía
por la alcaldesa de Adra, Mari Carmen Crespo, el concejal de Participación
Ciudadana, Moisés Linares y el propio autor de la veintena
de cuadros que componen esta muestra, Luis Alberto Romero.
La muestra
'Pinceladas de un Trovador' está compuesta por una veintena
de lienzos, donde el autor Luis Alberto Romero ha rendido tributo
al cantautor cubano Silvio Rodríguez. De esta forma, cada
uno de los cuadros que se exponen en el Centro de Arte están
inspirados en alguna canción de Rodríguez. No en
vano, a fin de que el espectador pueda entender más aún
cada uno de los elementos de la obra pictórica, Romero,
ha colocado junto al cuadro la canción correspondiente
del cantautor cubano. De esta forma, el visitante se sumergirá
en un recorrido no sólo por la pintura del Luis Alberto
Romero, sino de la poesía de Rodríguez.
El autor
nacido en Soria en 1970, pero profundamente ligado a Adra, reside
en la actualidad en Alhaurín de la Torre en Málaga,
donde tiene instalado su estudio desde mediados de 1998. Sus exposiciones
individuales comienzan en el año 1985 de la mano de Caja
Soria y se han ido repartiendo hasta este año por toda
la geografía nacional en un número superior a la
veintena.
Igualmente
ha participado en más de una treintena de exposiciones
colectivas desde el año 1988, destacando Málaga,
Sevilla o Florida en EE.UU de Norteamérica. Ligado estilísticamente
a las corrientes estéticas de la figuración formalista
del lenguaje del siglo XX, como el surrealismo o el realismo mágico.
La alcaldesa
de Adra, Mari Carmen Crespo, ha resaltado el trabajo de esta autor
y la muestra que durante estos días se expone en el Centro
de Arte de Adra, ya que "las imágenes que representa
conviven en un mundo onírico y real al mismo tiempo donde
es difícil separar lo tangible de lo imaginario. Se trata
de una pintura que evoca el realismo mágico literario Sudamericano
de Isabel Allende o García Márquez por citar algunos
ejemplos. Así como un sincero homenaje al cantautor, o
trovador como al autor le gusta definirlo, Silvio Rodríguez".